Estudiar para el examen de literatura en secundaria.

No tienen idea con cuántos estudiantes trabajo que llegan a mí no queriendo (e incluso odiando) la literatura. Llegan chicos brillantes pero con pocas ganas de leer y de analizar textos. Cuando comenzamos a trabajar es evidente lo que pasa: no han leído a conciencia la obra. Es decir, la han “leído” en la clase pero básicamente han solo pasado las páginas. Entonces, llegan al examen sin contenido. 

Los educadores debemos entonces fomentar la lectura completa de las obras, motivando a los estudiantes en el camino. Por ejemplo, existen audiolibros en spotify que ayudan a leer con fluidez. Yo leí La ciudad de las bestias en 2 días con esta herramienta. Escuchamos el audio y vamos avanzando en el libro, moviendo las páginas, subrayando las partes más importantes. 

Luego, se necesita con urgencia dedicarle tiempo en clases a entender el CONTENIDO de las obras: análisis de personajes, de los simbolismos, de los recursos literarios. Muchos de mis estudiantes llegan a mí sin saber a detalle la relevancia de cada parte de la obra que han leído, sin haber reflexionado acerca de los mensajes claves que los autores buscan compatir. 

Finalmente: falta PASIÓN. Si no hay pasión, porfa no enseñes literatura. Para leer una obra literaria, y luego escribir sobre ella, se necesita conectar con nuestro corazón, escribir desde el alma, y leer a profundidad, reflexionando acerca de cuestiones relevantes de la sociedad, como dolores, problemáticas globales, sentimientos, entre otros temas de interés y relevancia humana. Por eso, es indispensable MOTIVAR a nuestros estudiantes, compartirles nuestra pasión por las obras, hablar sobre ellas desde el corazón. 

Cuando yo dicto, primero que nada conecto con la obra: ¿en qué partes de la obra me veo? ¿Con qué partes de la obra me siento identificada? ¿Qué dolores del personaje se asemejan a los míos? Lo mismo trato de lograr con mis estudiantes, que se relacionen con la obra. Para lograrlo, además, hago mucha investigación: leo muchos análisis y comentarios sobre la obra para terminar de entender los mensajes teniendo en cuenta diferentes puntos de vista. Luego, le pongo la chispa personal: qué me hace sentir, con qué me conecta la obra, y luego pido que mis estudiantes también reflexionen acerca de estos aspectos. 

Además, otra linda idea es mezclar la literatura con otras áreas de aprendizaje. Por ejemplo, si la obra se desarrolla en la Amazonía (como La ciudad de las bestias), ¿por qué no hacer alguna dinámica con arte o cocina? La semana pasada yo les pedí a mis estudiantes que dibujen lo que les venía a la mente con una descripción hermosa de Isabel Allende, luego, que dibujen su animal totémico. Así, conectaron con componentes muy poderosos de la obra. ¿Y por qué no probar comida de la Amazonía? Es importante ser creativos y sumergir a los estudiantes en los mundos de las obras. 

Asimismo, es importante no solo tener ideas sino saber EXPRESARLAS. ¿Cómo les enseñamos a nuestros estudiantes a poner en palabras su análisis? Es fundamental por comenzar a enseñarles a hacer un “essay plan”. Muchos estudiantes no logran los objetivos óptimos porque no saben ordenar los puntos de sus ideas. Por eso, como parte de la enseñanza de literatura es esencial enseñarles a estructurar sus párrafos de análisis.

Finalmente, el PROPÓSITO. ¿Cuál es el propósito de la obra? ¿qué mensajes del mundo nos da? ¿qué problemáticas humanas aborda? ¿qué mensaje nos quiere dar el autor? ¿por qué es relevante leerla? Siempre hablar del propósito es clave. El propósito es el corazón de la literatura. 

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