¿Hacer o no hacer IB?
Me hacen estas preguntas casi todas las semanas: “¿hago o no hago IB?”, “¿Conviene que mi hijo haga o no haga?”, “¿El IB va a ayudarme a entrar a la universidad?”, “¿Si voy a estudiar en Perú, no necesito IB?”.
La mayoría de jóvenes y sus familias me comparten la idea de que hacer IB es indispensable para el éxito profesional: tanto para el ingreso a la universidad como para la posibilidad de tener un “buen” trabajo en el futuro. Muchos chicos llegan donde mí con la idea de que IB es el único camino para “triunfar”, y tengo algunas ideas que me gustaría compartir con ellos:
Uno mismo crea su camino lo exitoso que quiera. No necesitas IB para lograrlo. Si una persona quiere salir adelante, no importa si no hace un programa internacional y no es necesario estudiar fuera del país para lograrlo. De hecho, hay muchas personas que han estudiado en colegios nacionales y que han ingresado a las mejores universidades del mundo. Y hay personas que han dado exámenes internacionales y no trabajan en la adultez. Todo es relativo y depende al final de la persona, de sus ganas y de sus propias motivaciones.
El IB te da mucho más que solo “ingresar a la universidad”. Para mí, es un año más que permite madurar a los estudiantes, les enseña a cumplir con deadlines y con tareas importantes, fortalece su capacidad de análisis, profundiza la comprensión de la literatura y mejora la redacción, enseña a manejar tiempos, entre otros beneficios que poco tienen que ver con netamente el ingreso a la universidad. Además, es un año más para pensar en qué estudiar, en qué nos apasiona verdaderamente y en qué tenemos (y no tenemos) habilidades. El IB, entonces, puede ser un gran año de autoconocimiento que nos acompañe en nuestra vida futura.
“Voy a morir en el IB”. No. Nadie muere. La dificultad en el IB no tiene tanto que ver con las temáticas tratadas, sino con la falta de organización con la que llegan los estudiantes al programa. Muchos no tienen métodos de estudio y de organización, por lo que no saben manejar sus tiempos y ordenarse. Por eso, la pueden pasar mal. Hay veces que llegan a mí chicos que “sufren en mate” y al final no es porque no sepan mate en sí, sino que no se organizan para aprender mate. ¿Se entiende la diferencia? No saben estudiar. Además, el IB es un programa donde necesitas cuestionar el mundo, y muchos chicos llegan luego de muchos años de sistema educativo estandarizado que no siempre fomenta el cuestionamiento. Entonces, boom, se chocan.
“No voy a tener vida en el IB”. Claro que puedes tener vida. Es más, puedes refrescar y enriquecer tu vida. La idea del IB es que los estudiantes ELIJAN sus options, entonces que las disfruten y que puedan pasarla bien aprendiendo de esos temas que les apasionan. Por eso, es tan importante que los chicos elijan en LIBERTAD los cursos que quieren llevar. Veo a muchos eligiendo cursos que están “académicamente recomendados” o que se ven “académicamente potentes” y nooooo. Es la PEOR opción. Elijan cosas que AMEN de verdad. No saben la cantidad de chicos frustrados que llegan a mí porque eligieron Physics HL solo porque más o menos que “sonaba inteligente”.
Finalmente, el IB no es para todos. Hay personas que prefieren irse directo a la universidad y eso está perfecto. Creo que cada persona aprende distinto, tiene distintas motivaciones e intereses. No todos están preparados para un programa como el IB y no a todos les interesa, pero llevarlo únicamente por el qué dirán, o por lo que la sociedad cree del IB, o por lo que la familia busca, o por lo que el colegio quiere, es una pena. Es un programa que puede ser realmente fascinante para los jóvenes que realmente quieren llevarlo para CRECER como personas a nivel integral (algo mucho más potente, relevante, y significativo que solo ingresar a una universidad).