Estoy en 4to de secundaria y no sé qué estudiar.
¡Felicitaciones! No tienes que saber qué estudiar en 4to de secundaria. Menos mal. Recibo a muchos estudiantes que en ese grado ya sienten ansiedad por saber qué estudiar, dónde y cuándo. Yo creo que los chicos deben terminar el colegio con tranquilidad. Tienen la vida entera para estudiar.
Estas últimas semanas he estado con muchos chicos y chicas de esa edad y la preocupación es transversal en los distintos colegios. Los chicos se sienten abrumados por esta decisión tan importante para su “exitoso futuro”. Cuánto me encantaría decirles que hay muchas formas de construir nuestro futuro, y que están a tiempo para TODO. No hay apuro. No hay prisa. Y que existen muchos caminos, postular en 5to de secundaria no es el único.
Los chicos deben darse el tiempo de conocerse, de entender qué les gusta, en qué son buenos, y en qué no son tan buenos. Cuáles son sus luces y cuáles son sus sombras. Qué los motiva, qué los impulsa, qué los apasiona, qué los mueve… Y además, deben de saber que una carrera no te define y que hay muchas formas de construir un futuro pleno.
Qué bonito sería el mundo con más gente que ame lo que hace, y que se haya dado el tiempo necesario y que haya trabajado suficiente en sí mismo para realmente comprender qué carrera les dará mayores beneficios. Podrían practicar por ejemplo, en alguna empresa, o tener un proceso de orientación vocacional extenso (no una prueba de 1 hora), un proceso que los permita conectarse con ellos mismos y con sus motivaciones.
¿Por qué elegir la carrera tan pronto? ¿Por qué a los 16 años estar preocupados por cumplir, muchas veces, con expectativas sociales con respeto a los estudios? No saben la cantidad de estudiantes que conozco que terminan estudiando lo que es “políticamente correcto para alguien de su colegio”, o lo que sus padres quieren, o lo que suena bonito y complicado. Como educadora y como mamá de 3, quisiera que cada vez haya más jóvenes que elijan qué estudiar luego de un largo y arduo proceso de autoconocimiento y habiéndose conectado de forma profunda con lo que realmente los hace felices.